Centro SYZ

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Bienvenidos al Centro SYZ

Centro SYZ es una Web dirigida por el Rev. Fa Chāo Shakya (Zhèng chāo) de la Orden Hsu Yun del Budismo Chan (Zen) de Argentina.

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Hsu Yun

 

Chan Yuen

Centro SYZ es un sitio dedicado a la diseminación / enseñanza del Budismo Chan (Zen). A su vez tiene como objeto la diseminación y enseñanza de aquellas artes y ciencias que tienen por objeto mejorar la salud física y mental del ser humano.
 

¿Qué es el Budismo Chan?

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Estimados lectores:

Voy a intentar contarles escuetamente sobre el Budismo Chan (禅) y su historia. Simplemente como un pequeño sorbo de agua en la sed de conocimiento en la materia. Evidentemente es imposible profundizar en ciertos conceptos en un resumen, por lo que ciertos significados sobre palabras o ideas van a ser muy limitadas y no va a poder verse reflejado su verdadero “significado” a no ser que profundicen y experimenten por ustedes mismos, pero servirá al menos para que “satisfagan” levemente su curiosidad en esta “materia”, por algo siempre se empieza…

El Budismo Chan nace con la llegada de Bodhidharma (菩提达摩– Pu Li Da Mo o Tamó) a la China durante el reino del emperador Liang Wu (502-549 d.C). Antes de su llegada a la China, el monje de origen indio Bodhidharma era el vigésimo octavo patriarca del Budismo en India. De tradición Mahayana primero llegaría a la China y más tarde a Japón con el nombre de Zen. La figura de Da Mo iba a estar rodeada de leyenda y misticismo, debido en gran parte a malas traducciones del idioma Chino. El Chan se hace tan particular también con la “mixtura” a lo largo de los años del Taoísmo y el budismo tradicional; así como la “ausencia” de ritual y la “no dependencia” de las escrituras son características que distinguen al Chan respecto a otras enseñanzas budistas.

Última actualización el Sábado, 24 de Mayo de 2014 21:04 Leer más...
 

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Un Discernimiento para Ahora

¡Qué estúpido es pecar temeraria o imprudentemente
mientras el dharma puro se esparce a tu alrededor;
qué tonto gastar el tiempo de tu vida sin sentido,
cuando es don tan raro obtener el valioso cuerpo humano;
qué ridículo atarse a una ciudad-prisión y allí permanecer;
qué risible pelear y querellarse con esposas y parientes
que apenas si son visitantes pasajeros;
cuán vano estimar palabras dulces y tiernas
que apenas son ecos vacíos en un sueño;
cuán fatuo malgastar la vida litigando con enemigos
que son como flores delicadas;
qué tonto es atormentarse hasta la agonía pensando en la familia,
que nos ata a la mansión de maya;
qué estúpido restringirse a la tarea del dinero y de la propiedad,
que es la deuda contraída sobre el préstamo que otros nos hacen;
qué ridículo embellecer y engalanar el cuerpo,
que es vaso lleno de inmundicia;
qué fatuo excitar cada nervio con riqueza y bienes
y descuidar el néctar de la enseñanza interior!